Domingo 22 de Febrero de 2009 09:23
Cae ligeramente el consumo de vinos, espumosos y licorosos, sobre todo descienden las ventas en los restaurantes y en la hostelería en general. Sin embargo, la compra de vinos de calidad por parte de particulares, hace aumentar el consumo en los domicilios.
El delicado momento económico por el que atravesamos, el excesivo margen cargado habitualmente por los restaurantes y las medidas de seguridad y controles de alcoholemia, son los motivos por el que la gente se lleva más botellas para comer o cenar en casa.
También están cambiando los tipos de vino adquirido, ya que bajan las ventas de los de más precio, los de más de 25 o 30€, y se opta por vinos jóvenes o crianzas entre 8 y 15€, de lo que deben tomar nota las bodegas ya que elaborar un vino puede costar mucho, pero no tanto como para justificar precios que en algunos casos llegan hasta los 400 €














