Miércoles 07 de Octubre de 2009 15:45

Existe la norma, que viene de antiguo, de servir los vinos a temperatura ambiente, así lo venimos escuchando y viendo en nuestro devenir diario. Si bien esta norma que como hemos dicho, proviene de muy antiguo, de cuando los caldos se guardaban a bajas temperaturas en bodegas, y eran llevados al comedor justo antes de ser tomados, con el paso del tiempo ha dejado de tener validez.
En la actualidad, los comedores tanto de restaurantes como en hogares, gozan de una temperatura que raramente era encontrada en estos mismos lugares en tiempos pretéritos. Así pues, sentarse a la mesa en un comedor que se encuentre a 20-24º centígrados no es una cosa descabellada en nuestros días, aunque si lo sea servir los caldos a estas temperaturas.
Por qué cada vino tiene una temperatura ideal.

Se puede encontrar en múltiples guías las razones y las temperaturas, pero si nos regimos por criterios meramente físicos, alejándonos de la particular visión de cada uno, y de sus propias apetencias al respecto, cabría indicar lo siguiente:
A los 21º centígrados empieza a evaporarse el acetaldehído y comenzara a tapar otros olores del vino. El acetaldehído se produce durante la fermentación, y aporta al caldo ese aroma alcohólico.
Los tintos con una temperatura inferior a 14º, pueden producir astringencias y un sabor amargo en la cata.

A temperaturas inferiores a 4º se empiezan a perder los distintos aromas.
Sea como fuere, esta es solo una recomendación, y como tal debe tenerse, puesto que diferentes paladares valoran diferentes indicadores. Por ello, la lista que te detallamos a continuación solo es una orientación extraída de diferentes consejos de expertos.
LA LISTA:
Tipo de vino Temperatura en º Centígrados
Blancos y rosados de barrica. 10-14º
Blancos jóvenes. 5º- 6º
Cavas Brut. 7-10º
Cavas semisecos. 5º- 6º
Finos y manzanillas. 7-10º
Tintos de crianza. 15-18º
Moscateles. 12-15º
Oportos. 14-17º
Toma esta lista como lo que es, una lista general, para nada exhaustiva, y que desde luego no sustituye al paladar, ni a las apetencias de cada uno.
Viernes 25 de Septiembre de 2009 08:29

La degustación o cata de vinos no es lo mismo que beber. Para experimentar el verdadero sabor de un vino se requiere que se preste atención a los sentidos de la vista, el olfato, el tacto, sin dejar de lado el gusto.
Para hacernos una idea del asunto, analizaremos cada sentido y explicaremos como colocarlos en predisposición para una buena cata:
Vista: Observe el vino a la luz del día si es posible. La mejor manera es inclinar el vino en el vaso y mirar contra un fondo blanco. ¿Qué verá? ¿Es el vino claro o turbio? El color puede variar de acuerdo a la esencia del vino. Los vinos tintos varían mucho en color: un Merlot, por ejemplo, suele tener un rojo muy intenso, mientras que un Cabernet Sauvignon será más oscuro.

Olfato: A través de nuestro sentido del olfato, el vino revela sus placeres. Para determinar el aroma, es recomendable agitar bastante el vino en el vaso, para así liberar su aroma. Estos olores pueden ser muy diferentes dependiendo de la distancia en la copa y su nariz. En la parte superior del cristal, son más florales y frutales. Trate de detectar toda la gama de aromas de frutos, flores, picante, madera… y así sucesivamente.
Tacto: ¡Esto no quiere decir que haya que tocar con la mano al vino o sumergir un dedo en la copa! En la degustación de los vinos, el tacto es la sensación que produce nuestra lengua en contacto con este magnífico líquido. ¿Es suave o fuerte? ¿Se vuelve refrescante en los bordes de la lengua? ¿Es flácido? Los tintos en botella más pequeña son generalmente más picantes que los de botellas más grandes. El toque ideal es una dulzura suave, una sensación aterciopelada en la boca.
Gusto: Este es el paso final y sólo deben tomarse en cuenta después de haber usado sus otros sentidos. Cuando vaya a una degustación de vinos, tome una pequeña cantidad en la boca, arremoline un poco de vino para que todas sus papilas gustativas estén expuestas y luego manténgalo allí durante un breve período. ¿Tiene el vino, el mismo sabor que se percibe en su aroma? ¿Es dulce, ácido, crujiente?

En este punto usted puede escupir (especialmente si es una degustación de varios vinos) o simplemente beber, pero asegurándose que la experiencia del sabor (la meta) haya sido la mejor experiencia que haya tenido.
Que disfrute de los buenos vinos !!






