Jueves 14 de Enero de 2010 11:15
Caracteres olfativos de los vinos

Gracias a la sensación agradable del olor de un vino se reconoce un buen vino, pero la complejidad, la riqueza de matices distingue al gran vino.
Aromas primarios:

- El olor característico del tipo de uva utilizada Tempranillo, Garnacha, Cariñena, etc.
- Aromas que pueden recordar a un fruto que no tiene que ser necesariamente la uva, como la grosella, frambuesa, cereza, manzana, melocotón, limón, etc.

- Aromas que pueden recordar a flores como la violeta, espino blanco, rosa, etc.

Aromas secundarios:

Aparece en el transcurso de la fermentación, levadura, alcohol, lácticos, etc.
Bouquet:

- El bouquet se adquiere con el envejecimiento de los buenos vinos. La mayoría de los vinos corrientes no ganan con una larga conservación e incluso pierden la frescura que los hace agradables al paladar.
- Lo olores de bouquet son especiados como el clavo, canela, nuez, vainilla, kirsch, almendra, etc.
- A veces se perciben también olores a tostados como el caramelo, humo, café, caramelo, etc.
- También olores a madera como la madera de cedro, resina, regaliz, etc.
- Olores animales como el almizcle, ámbar, carne de caza mayor, piel, cuero, etc.
Aireación y Oxidación:

- Algunos vinos jóvenes y añejos protegidos del aire durante un largo tiempo, pueden adquirir un olor a bodega, atufado, asfixiados y pueden mejorar con una ligera aireación.
- La presencia de una cantidad poco elevada de gas carbónico en un vino, insuficiente para convertirlo en un vino espumoso, le da sabor y frescura. El contenido óptimo varía según el tipo de vino, de 300 a 600 mg por litro. Si el gas carbónico es demasiado elevado, el vino tiene un sabor picante y falsea considerablemente la degustación de los vinos jóvenes. Podemos hacer desaparecer el exceso de gas mediante el trasvase del mismo en diferente recipientes o agitándolo. Si el vino no tiene nada de gas carbónico puede dar sensaciones de desabrido y sin relieve.







