Lunes 20 de Abril de 2009 09:18
Los precios del vino, lo sabe cualquier aficionado, se han subido a la parra en los últimos diez años. ¿Por qué?
Hasta el año 2000 estaban en este negocio las familias de toda la vida: con varias generaciones de bodegueros en la memoria. Entonces aterrizó en las viñas el dinero “del ladrillo”. Se hicieron bodegas fastuosas, constructores y famosos decidieron tener su propio vino. Y los precios subieron...pero se vendía. . .
Hoy muchos no pueden mantener ese ritmo porque el vino no es sólo tener un edificio de diseño para la bodega. Necesitas invertir, esperar un ciclo de 5 años para poder sacar tus reservas... Mientras, tienes miles de litros inmovilizados, en stock, en el botellero, en barricas y en depósitos. . . y las ventas han bajado
La hostelería es el sector donde la crisis se ha dejado sentir con más fuerza: la caída de ventas ha alcanzado el 8,6%. El descenso afecta, en especial, a los vinos de precio medio-alto. Si bien hay un incremento en la venta y consumo de vinos tintos jóvenes y blancos, más baratos y fáciles de tomar,
La tendencia apunta también a un incremento del consumo en los hogares, el ahorro, la amenaza de perder el carnet por puntos... ha hecho que los ciudadanos gasten casi un 5% en el capítulo de vinos para tomar en casa, la mayoría, botellas con precio no superior a los15 €.
Hoy más que nunca el consumidor busca vinos distintos, personales, con buen precio y calidad. La personalidad y el compromiso con el terruño, son ahora los elementos diferenciales en la calidad de los vinos.

La gente se mira más el bolsillo, pero sus paladares, cada vez más cultivados, no quieren renunciar a la calidad.
Las bodegas suntuosas, con vinos sin unas características que los diferencien y con precios elevados, desaparecerán porque no interesan a nadie.
«Después de los alocados tiempos consumistas, hoy toca la reflexión. El aficionado al vino agudiza el ingenio para, gastando menos, no rebajar la calidad». La frase es de José Peñín, autor de una de las guías sobre vino más vendidas en nuestro país. Peñín se ha subido al carro de los nuevos tiempos y acaba de publicar 'Vinos Low Cost 2009', una selección de los cien mejores vinos de España de bajo coste, por debajo de seis euros la botella, muchos de ellos con una calificación por encima de 88 puntos sobre 100, lo que nos ayuda a ratificar que un buen vino a buen precio es posible. . . aunque siempre existirán vinos verdaderamente excepcionales por los que, habrá que pagar su valía. . .






