Domingo 27 de Diciembre de 2009 10:48

Articulo original de
Juan Manuel Gonzalvo Mancilla
LA BURBUJA INMO-VINARIA
Viajo habitualmente a distintas zonas de producción vinícola buscando bodegas singulares, vinos especiales, gentes interesantes, terruños auténticos y vinos únicos… En mis últimos viajes al corazón de tres de estas zonas (el Priorat, Ribera del Duero y Alicante) he encontrado en mi camino, junto a las bodegas que iba a visitar, distintos proyectos faraónicos que han irrumpido en los agrestes paisajes, con edificios de diseño, plantaciones rectilíneas y grandes aparcamientos para recibir visitantes.

Algunas incluso tenían tiendas, restaurantes y museos del vino improvisados en rincones donde difícilmente encuentras una tienda de ultramarinos o una tasca para tomar un vino a granel. Lo más sorprendente, fue una capilla, excavada en la roca para celebrar misas que se integraba en uno de estos monstruos rodeados de viña emparrada.

Proyectos imposibles de amortizar, que no respetan la autenticidad de los vinos de la zona, pero que tienen de salida unos costes enormes que hacen que se eleve el precio de los vinos. Su fuerza comercial (normalmente pertenecen a compañías con otras actividades) hace que los productos lleguen enseguida al mercado, con sus etiquetas de diseño impecable, sus botellas de formas imposibles y sus vinos de perfil comercial, fáciles de beber y con muchos puntos en todas las guías.

¿Se han dado cuenta estos caprichosos millonarios que hay gente que lleva generaciones en este sector? La autenticidad, la personalidad y el estilo de unos vinos no pueden comprarse con dinero ni improvisarse en una sola campaña, ni en cuatro, sólo se consigue amando a la tierra, conociéndola y tratándola con el respeto que se merece.
Igual que explotó la burbuja de la construcción (en la que estaban implicados algunos de estos nuevos “vinateros”), ocurrirá con estos proyectos sin base, sin historia y sin fundamentos… terminarán cambiando el dinero a otro sector y dejarán tras su paso algunos damnificados, esperemos que nos pille preparados.

