Lunes 02 de Marzo de 2009 09:29

Los cantos gregorianos mejoran la calidad de los vinos.
Esta afirmación, que en principio, nos podría parecer excesiva se encuentra amparada por un estudio real del enólogo chileno Aurelio Montes.
El fundador de bodegas Viña Montes afirma que música y vino forman una unión indisoluble.
Para demostrarlo reproducen cantos gregorianos en las bodegas donde descansan las barricas para mejorar la calidad de los vinos, comprobando que desde que ponen música el vino envejece con una grata armonía.
Han podido comprobar que en un vino joven un poco agresivo, con la música los taninos se ablandan.
Por otra parte socialmente música y vino siempre han ido juntos. No es lo mismo tomar una copa en un lugar ruidoso que en un local de ambiente agradable con buena música. ¿Verdad?
Así pues no nos engañemos una planta, la vid, es un ser vivo como nosotros. Y lo que es bueno para nosotros también lo es para ella, aunque sea en forma de vino. Una transformación de la materia que no la invalida para percibir el ambiente circundante. Ya sea en forma agresiva o relajante como el canto gregoriano







