Miércoles 25 de Febrero de 2009 16:33

Al vino tinto se le atribuyen virtudes especificas: antioxidantes, vasodilatadoras, antidiabéticas, anticoagulantes y anti arterioscleróticas.
El vino tinto detoxifica el colesterol, ya que es muy rico en antioxidantes que actúan evitando la oxidación de las LDL (lipoproteínas que transportan el colesterol) lo que reduce la tendencia a producir placas de ateroma, de este.
Los anticoagulantes del vino tinto, protegen las estructuras de colágeno y la estructura mecánica de la monocapa celular del endotelio
Los taninos condensados y la quercetina son vasodilatadores con efectos positivos.
Los flavonoides y otras sustancias activas del vino proceden sobre todo del hollejo, por tanto el vino blanco que fermenta generalmente sin su piel ni los raspones, tiene un contenido menor en antioxidantes y vasodilatadores.
Aunque existen grandes diferencias por zonas y procesos de elaboración el varietal de efecto más poderoso parece ser el Pinot Noir, asi como la uva de cosecha más tardía tiene el hollejo más grueso y más rico en sustancias activas. Los vinos muy añejos son pobres en flavonoides.
De todos modos no todo es positivo, su consumo excesivo o inadecuado puede provocar multitud de problemas graves entre otros, el alcoholismo, depresión, agresividad, hipertensión, cirrosis, cáncer hepático, impotencia en los varones y aborto en mujeres







