Domingo 05 de Octubre de 2008 10:58
Aunque los orígenes del cultivo de las viñas de Can Vendrell se encuentren en la edad media, no fue hasta 1903 cuando la familia Albet se asentó en la finca. Joan Albet i Rovirosa vino a Can Vendrell para encargarse de la replantación de la viña
en la época posfiloxérica, con pies americanos posteriormente injertados con las variedades deseadas. Después de los trabajos de replantación, se quedó como encargado de las 210 hectáreas de la finca, de las cuales 90 estaban dedicadas al cultivo de la viña.
Sin embargo, es la generación actual - Josep Maria y Antoni - la que introduce el cultivo ecológico de las viñas. Josep Maria se hace cargo de la finca a partir de la muerte del padre en 1972, y a finales de dicha década comienza a elaborar los primeros vinos ecológicos. Con el éxito de este primer vino ecológico, elaborado exclusivamente para el mercado danés, se fue incrementando la proporción de la finca dedicada al cultivo ecológico.
El año 1986 se constituye la actual empresa Albet i Noya S.A.T.,acogida a la D.O. PENEDES, e impulsada por los hermanos Josep Maria y Antoni Albet i Noya, y por su madre, Núria Noya i Rafecas. La familia aprovecha la oportunidad de comprar finalmente la finca que llevaba desde hacía tres generaciones. Es en este momento cuando se decide iniciar la ampliación y la mejora continua de las instalaciones, y dedicar el 100% de los terrenos al cultivo ecológico.
La normativa ecológica incide sobre todo en el uso del sulfuroso al limitar sus niveles aproximadamente a la mitad de los de una bodega tradicional. Este hecho provoca que la bodega de Albet i Noya deba trabajar con un nivel de higiene muy superior al de una bodega convencional. No obstante, una vez más la clave de la elaboración de vinos de gran calidad se encuentra en la calidad de la materia prima: la uva.
El hecho de entrar uva perfectamente sana en la bodega permite a Albet i Noya trabajar sin sulfuroso. En el caso del vino tinto no lo utilizamos hasta que el vino ya ha completado la fermentación maloláctica y por lo tanto ya está acabado. En el caso de los vinos blancos, añadimos pequeñas cantidades en el momento del desfangado. Tampoco utilizamos levaduras seleccionadas. Las levaduras utilizadas en la bodega son todas autóctonas del Penedès.
Los depósitos de fermentación disponen de una instalación de gas inerte (una mezcla de nitrógeno con carbónico) para prevenir posibles alteraciones en el vino. Una vez más, hacemos énfasis en la prevención: como no se puede corregir el vino químicamente, vigilamos en todo momento la higiene. Todos los elementos de la bodega se limpian con agua caliente (hasta 90ºC) a presión, y no se utilizan productos químicos.
De las 101 hectáreas de tierra que controlan, 76 se dedican exclusivamente al cultivo de la viña. La viñas de la heredad cubren las faldas del extremo oeste de la sierra del Ordal, siguiendo las ondulaciones del terreno y disponiéndose en terrazas o en pendientes. Como todos los suelos viníferos, los de Can Vendrell son pobres en materia orgánica con contenidos variables de arcilla y arena sobre un lecho de piedra calcárea, una tierra permeable pero con buena capacidad de retención de la humedad. Dejando a un lado la idoneidad de estos suelos para el cultivo de la viña, otros factores contribuyen a definir la implantación específica de los diferentes tipos de viñas como son la orientación, las horas de sol, la humedad y la altura del terreno. Para optimizar la calidad de las 15 variedades que se cultivan en Can Vendrell, se ha considerado cuáles eran los mejores terrenos para la maduración idónea de cada una de ellas.
Las variedades blancas son Chardonnay (2,4 ha), Macabeo (6,3 ha), Xarel.lo (15,3 ha), Parellada (9,4 ha), Muscat de Alejandría (0,5 ha), Viognier (1,9 ha) Sauvignon Blanco (1,7 has.) y Garnacha Blanca.
Las negras son Cabernet Sauvignon (10,2 ha), Tempranillo (8,5 ha), Merlot (3,4 ha), Syrah (7 ha), Garnatxa Negra (2,5 ha), Petite Sirah (2 ha), Caladoc (1 ha), Arinarnoa (1,8 ha), experimentales -I+D- (1,2 ha).
Mientras Xarel.lo, Macabeo y Parellada son variedades que tradicionalmente se han plantado en el Penedès sin interrupciones, las restantes, que se habían arrancado totalmente a finales del siglo XIX con la crisis de la filoxera y el crecimiento del cava fueron reintroducidas en Can Vendrell por la familia Albet a principios de los años 80,
Aparte, tienen un ambicioso proyecto experimental,que empezó en 1998 recogiendo variedades casi desaparecidas.
Se trata de comprobar durante cinco cosechas el comportamiento a nivel de cultivo y vinificación de siete variedades antiguas, recuperadas de viñas muy viejas (una de ellas en una viña de Albet i Noya), de campos abandonados o proporcionadas por algún agricultor conocedor de nuestro proyecto. Debido al éxito de esta recogida de variedades, ya disponemos de siete más que se probarán en una segunda fase del proyecto que está previsto que continúe hasta el 2012.
La bodega modernista de Can Vendrell data de 1925 y alberga los principales trabajos de vinificación. La nueva bodega de Xapallà se inauguró el verano del 2004 y alberga el almacén climatizado, la sala de crianza y
una nueva línea de embotellado.Actualmente la bodega produce vinos , entre los cuales se encuentra su COL.LECCIO, monovarietales Syrah, Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Chardonnay, el original NURIA, con un coupage inédito en nuestro país, el BLANC XXV elaborado con uva Viogner y el RESERVA MARTI, procedente de las viñas más viejas de la propiedad.
En cuanto a cavas, junto a la gama tradicional de BRUT, BRUT NATURES y DOLÇ DE POSTRES, y un ROSAT de Pinot Noir, encontramos el BRUT 21 y el BARRICA 21, cavas reserva de 24 meses mínimo y con una vinificación particular.







