Sábado 27 de Septiembre de 2008 05:52
En 1972 un grupo familiar decide recuperar sus raíces riojanas fundando Bodegas Alavesas a los pies de las murallas Laguardia, villa medieval situada en el corazón de la Rioja Alavesa. Dos son los ingredientes que se unieron para conseguir el nacimiento de Bodegas Alavesas:
De un lado, el
oficio, el arte y la experiencia amorosa de los hombres que elaboraban de
manera artesanal sus vinos. Años y años de conocimiento y afición transmitidos
de padres a hijos, consagrados al milagro paciente y artesano de transformar la
uva inigualable de sus tierras en el vino capaz de maravillar a catadores de
todo el mundo.
Del otro lado,
la vieja idea acariciada en el corazón de un grupo familiar de recuperar sus
raíces riojanas, aportando sus conocimientos empresariales para conseguir que
sus vinos fueran conocidos y apreciados muy lejos de esta pequeña villa donde
había sido criados.
Villalba, Carranavaridas, Rioseco, Musco, Valcavada…son sólo algunos de los nombres de las magníficas fincas que posee Bodegas Alavesas en las proximidades de Laguardia, siendo su variedad principal el Tempranillo, contando también con varias hectáreas de Graciano.
Entre estas
fincas, quizá el tesoro mejor guardado de la bodega sea "La Escobosa"
tanto por su ubicación privilegiada a orillas del río Ebro, como por su
historia, ya que perteneció en el siglo XVIII al célebre fabulista Félix Mª
Samaniego. Es justamente aquí, donde, según cuentan las crónicas de la época,
el fabulista pasaba largas temporadas y seguro le sirvió de inspiración para un
buen número de sus fábulas (La Zorra y las Uvas, La Cigarra y la Hormiga, La
Lechera…), ya que los textos recogen que a Samaniego… "nos lo encontramos
residiendo pacíficamente en su finca La Escobosa, a poco más de una legua de
Laguardia, en donde descansa, cosecha y escribe: cosecha vida y
consonantes"
La Escobosa se
trata seguramente de uno de los lugares más especiales de toda la Rioja
Alavesa, y es justamente este hecho lo que provocó que hace ya más de 35 años
Bodegas Alavesas bautizara a su primer vino como "Solar de
Samaniego".






