Jueves 29 de Octubre de 2009 19:36

En el año 1931, el vino y las viñas de Mallorca están en absoluta decadencia a pesar de que los años de la filoxera ya han pasado. Sólo el romanticismo de un joven aventurero como Jose Luís Ferrer puede explicar la idea de poner en marcha una nueva bodega en Mallorca.
La guerra y la posguerra civil no hacen más que empeorar las cosas, pero la obstinación de Jose Luís Ferrer no merma. En los años posteriores, con una economía de subsistencia en la que son prioritarios los productos básicos de la ganadería y la agricultura, no es tampoco buen momento para una industria del vino en retroceso lento pero continuo.
El boom turístico de los 60 no beneficia en absoluto a los vinos de la tierra, ya que la industria del turismo de masas se inclina claramente por los vinos peninsulares. Aún así, las Bodegas José L. Ferrer seguirán adelante en lo que se podría calificar de travesía en el desierto, ya que fueron muy pocos los bodegueros mallorquines que no abandonaron u optaron por convertirse en distribuidores.
Los años 80 y 90 son años de lucha para las bodegas que culminan con el sueño largamente acariciado de la denominación de origen para la comarca de Binissalem.Para muchos mallorquines y no pocos foráneos, las Bodegas José L. Ferrer y Franja Roja, su marca insignia, son sinónimo de prestigio y calidad. El actual reconocimiento no es fruto de la casualidad, sino de la firme apuesta por la calidad y la innovación, sin olvidar jamás las raíces y la tradición, de estas bodegas que van en cabeza.

Las tres generaciones de la estirpe vinatera de los Ferrer nunca se han conformado con lo que les aportaba la memoria histórica y la experiencia heredada y por esto siempre han buscado enriquecer el legado recibido. Así, desde el abuelo, Jose Luís Ferrer Ramonell, hasta los nietos, Sebastián y Jose Luís Roses, todos han marchado fuera de nuestras fronteras para descubrir y, en su caso, aplicar en casa nuevas ideas y técnicas enológicas de todo el mundo.
De la época del fundador hasta hoy la bodega no ha perdido ni un gramo de tipicidad y autenticidad en los planteamientos, pero ha conseguido mejorar en gran medida el resultado final. Unas instalaciones avanzadas que combinan lo mejor de las técnicas modernas y las tradicionales y, sobre todo, vivir el vino como una pasión que se transmite casi genéticamente, de generación en generación, han tenido como recompensa el reconocimiento del mercado autóctono e incluso el de fuera de nuestras fronteras.
Siglos de tradición de toda una tierra y toda la pasión y el esfuerzo de una familia es el que existe tras el nombre de José L. Ferrer. Luz y magia, paisaje y paisanaje, cultura e ingenio, alma y tierra, uva y valentía hechos vino, esto es, en esencia, lo que se destapa con cada una de las botellas que salen de esta bodega.

Las Bodegas José Luís Ferrer, probablemente, no hubieran llegado a ser lo que son en la actualidad si no fuera porque están inmersas en un entorno social, cultural y agrícola como es el pueblo de Binissalem. Pueblo hermoso, de casas de piedra señoriales, situado en el mismo centro de la comarca de Es Raiguer, a medio camino del llano y de la montaña, cargado de tradiciones y de cultura. Una bella tierra al pie de la protectora y emblemática Sierra de Tramuntana.
En su rica gastronomía encontramos platos tan típicos com los "fideus de vermar", cocinados a base de fideos y carne de oveja, y el arròs amb salseta, elaborado con arroz hervido acompañado de una salsa de carne picada e hígado. Ambos platos requieren del imprescindible acompañamiento de un buen vino de la tierra.
Sus vinos:
JOSE L. FERRER
GRAN RESERVA: 62% Mantonegro, 28% Cabernet Sauvignon, 8% Tempranillo y 2% Otras. Fermentación y posterior maceración durante 21 días en depósitos de acero inoxidable a 30 º C. Fermentación maloláctica en tinos de roble americano de 17.500 litros, crianza en barricas americanas durante 24 meses , crianza en botella, mínimo de 2 años antes de su comercialización.
RESERVA: 56 % Mantonegro, 16% Cabernet Sauvignon, 27 % Tempranillo y 1 % Callet. Fermentación y posterior maceración durante 21 días en depósitos de acero inoxidable a 32 ºC. Fermentación maloláctica en tinos de roble americano de 17.500 litros, crianza de 21 meses en barricas nuevas de roble americano, crianza en botella, mínimo 15 meses antes de su comercialización.
CRIANZA: Mantonegro 53%, 22% Cabernet Sauvignon, 19% Tempranillo, 3% Callet, 2% Syrah y 1% Otras. Fermentación durante 10-12 días a 28-30ºC. Fermentación maloláctica en tinos de roble americano de 17.500 litros, crianza un mínimo de 12 meses en barricas de roble americano. Una vez embotellado, el vino reposa en nuestro botellero durante 12 meses.
AUTENTICO: Mantonegro 61 %, Cabernet Sauvignon 11 %, Tempranillo 13 %, Callet 11 % y otras 4 %. Fermentación en depósitos de acero inoxidable con control de temperatura a 28º C. Fermentación maloláctica: En depósito de hormigón revestido de azulejo vitrificado.
ROSADO: 7% Mantonegro, 37% Tempranillo, 8% Cabernet Sauvignon, 17% Callet, 11% Macabeo 12% Moll y 8% otras. Tras una breve maceración de 48 horas con la piel continua con una lenta y controlada fermentación a 15-17ºC en depósitos de acero inoxidable, durante 20 días.
BLANC DE BLANCS: 75 % Moll, 7 % Parellada, 6 % Macabeo, 6 % Moscatel y 6 % Chardonnay. Prensado suave con prensas neumáticas y posterior desfangado estático durante 48 horas. La fermentación se realiza durante 20 - 25 días a una temperatura controlada de entre 13 y 15º C.
D2UES
CABERNET SAUVIGNON-MANTONEGRO: Tinto - 60% Cabernet Sauvignon, 40% Mantonegro. Elaboración: Fermentación en depósitos de acero inoxidable con control de temperatura a 28-30ºC durante 20 días.Fermentación maloláctica: Durante 25 días. El 50% en barrica con removido posterior de sus lías y el resto en depósito de hormigón revestido de azulejo vitrificado. Trece meses en barrica de roble 83 % en Quercus sessilis de Allier, Rumania y Este de Europa nuevo y 17% en Quercus Alba de cinco vinos.
SYRAH-CALLET: Tinto - 74% Sirah, 26% Callet. Fermentación en depósitos de acero inoxidable con control de temperatura a 28-30ºC. Fermentación maloláctica: El vino de Sirah en barrica con removido posterior de las lías y el de Mantonegro en depósito de hormigón revestido de azulejo vitrificado, durante 25 días. Crianza en barrica: Trece meses la variedad Sirah en roble Quercus sessilis de Francia, Hungría, Rumania de tres años.
MOLL-MACABEO: Blanco - 52% Moll, 48% Macabeo.Tras una breve maceración de 24 horas con la piel continua con una lenta y controlada fermentación a 13-15ºC en depósitos de acero inoxidable, durante 21 días.
Si todo se desarrolla como es de esperar, las bodegas José Luis Ferrer elaborarán con la añada del 2010 su primer vino conseguido con la legislada agricultura ecológica.

BODEGAS JOSE L. FERRER









