Miércoles 09 de Septiembre de 2009 19:11

Todo comenzó cuando un antepasado de la familia Prada convencido de la nobleza de la variedad godello, planta la primera peza de godello en el año 1885, sobre las altas laderas pizarrosas de las colinas en el valle del Sil.
El espíritu bodeguero de la familia tiene su origen en un entrañable personaje, José Ramón Gayoso, viticultor de Portela. Este viticultor planta el primer viñedo íntegramente con la variedad “Godello”, convencido del potencial de esta variedad autóctona de Valdeorras y en contra de las corrientes de la época. Poco a poco se fueron ampliando esas plantaciones de pequeñas parcelas “Pezas”, eligiendo las mejores localizaciones, en los alrededores de Portela. Años más tarde, muchas de estas parcelas fueron vendidas a otros viticultores, permaneciendo sólo en propiedad la finca de Pedrouzos.

Pero en el año 2001, la rama joven de la familia, comenzó a recuperar aquellas pequeñas piezas que habían pertenecido a su familia varias generaciones atrás, animada por las posibilidades de la variedad y las particularidades de la comarca valdeorresa, y contagiada de la ilusión de aquel primer viticultor, que en contra de las tendencias de la época, plantó la finca más vieja de godello que hay en Galicia en la actualidad: Pedrouzos. Todas las “pezas” de godello que fueron plantadas por la familia en el pasado, han sido recompradas y reintegradas al patrimonio familiar. Gracias a esta labor de recuperación, han podido llevar a cabo su propia selección clonal y poner en práctica técnicas poco habituales en la viticultura gallega, como es el trabajo con cubiertas vegetales.
Hoy en día gracias a un patrimonio recuperado y a un equipo de excelentes profesionales, han conseguido elaborar vinos que reflejan el origen y la variedad, elegantes, potentes y con una personalidad inconfundible.
El conjunto del viñedo está formado por un mosaico de pequeñas parcelas de viñas viejas, situadas en las mejores localizaciones de Valdeorras, concentrándose la mayor parte en las soleadas laderas de Córgomo y Portela. Un lugar privilegiado donde la adecuada latitud y altitud permiten la maduración completa de las uvas.

La combinación de microclima único de Valdeorras, caracterizado por las oscilaciones de temperatura entre la noche y el día, y la diversidad de suelos: lo que transmite a la variedad una gran personalidad y nos permite elaborar vinos concentrados, voluminosos y de marcado carácter mineral.
Valdesil cuenta con la colaboración de varios viticultores locales, muchos de ellos han abastecido de uva a la bodega desde el comienzo. Las prácticas vitícolas en estos viñedos están supervisadas por el equipo técnico de la empresa, durante todo el ciclo de la vid marcando unos parámetros de calidad a seguir.
La evaluación y observación continua de los viñedos es de vital importancia, especialmente en la poda, floración, envero y especialmente en épocas cercanas a la vendimia, en las que se realizan visitas y muestreos más numerosos. El hecho de contar con viticultores en diferentes ubicaciones de Valdeorras, les permite elegir las mejores uvas en función de la añada y mantener la regularidad entre vendimias.

El mosaico de pequeñas parcelas o “pezas” de viñas viejas que conforman el viñedo está situado en Córgomo y Portela, localidades donde tradicionalmente estaban localizados los mejores viñedos. La particularidad de esta zona reside en la orientación hacia el sur y la composición de los suelos, siendo en su mayoría de pizarra descompuesta.
Portela: localidad que pertenece al municipio valdeorrés de Vilamartín, con una altitud media de 550 m, orientación sureste y al margen derecho del río Sil. Sus suelos se componen básicamente de pizarras rotas, con texturas arenosas, lo que favorece el buen drenaje vertical y un bajo rendimiento por cepa.
Su orientación y la composición de los suelos, permiten retener durante más tiempo el calor lo que facilita la maduración de los racimos. Los vinos procedentes de este paraje son sutiles, de marcado carácter mineral y con alto contenido alcohólico.
Algunas de las fincas que hay en portela : “Os Chaos”, “Pedrouzos”, “As Lamelas”, “O real”, “Caminio Arcos”, “As Chas”, “Devesiña”,”As Chas”, “A Coba”, “O Lombo”, “Valdecarballo”.

Córgomo: localidad cercana a la bodega donde se encuentra la mayor parte de las viñas de mencía. Una de las zonas de cultivo de viñedo más altas, zona de suelos más pobres que las situadas en la ribera del Sil, aquí tenemos bajos rendimientos y obtenemos una adecuada maduración, con uvas con gran concentración de azúcares. La finca Asadoira es una de las más grandes, situada al lado de la bodega.
Sus elaboraciones son el resultado de la observación y el trabajo de años.
Realizan una vinificación tradicional por parcelas, para respetar así las diferentes expresiones de cada viñedo. Una vez que las uvas están en la bodega, se procesan utilizando tecnología de última generación, que aseguran que sus vinos reflejen todo el carácter de sus viñedos.
En la elaboración de Montenovo, buscan conservar toda la frescura de un vino joven: una vez terminada su elaboración y embotellado sale rápidamente al mercado.

En Valdesil, el mosto fermentará en depósito de acero inoxidable y permanecerá en contacto sobre sus lías un periodo variable en función de la añada, hasta su clarificación y posterior embotellado. Con el trabajo en lías buscamos untuosidad y mayor complejidad en boca, respetando la tipicidad de la variedad. El vino permanecerá en bodega hasta su redondeo final.
En la vinificación de Pezas da Portela introducen la madera de roble francés, lo que permite asegurar una mayor longevidad al vino. Los vinos fermentan en barrica a bajas temperaturas donde permanecerá en roble en contacto con sus lías con battonage diario, posteriormente estos vinos se separan de la madera y pasan a un depósito de acero inoxidable para que ensamblen, allí permanecerán durante más tiempo hasta su clarificación y embotellado. Una vez embotellado el vino permanece en la bodega, donde realizará la crianza en botella.

Trabajan con barricas de roble francés de mayor tamaño que el habitual, especialmente pensadas para la elaboración de vinos blancos que no requieren fuertes tostados. El trabajo con barricas permite seleccionar la madera más apropiada según el origen y la personalidad del vino, así como la crianza por separado de cada finca.
Considerando la capacidad de la variedad godello para envejecer han apostado por el formato mágnum, como el formato ideal para asegurar la lenta evolución del vino.
Tambien la bodega elabora vinos tintos con uva mencía, como el Vaderroa o el Valderroa-Carballo

Bodegas Valdesil
C/ Córgomo s/n
Vilamartín de Valdeorras 32348 Ourense-Galicia
http://www.valdesil.com








