Lunes 14 de Diciembre de 2009 13:10

1917 es el año de la fundación de la Cooperativa de El Masroig, una de las más importantes del Priorat, que hoy reúne a las dos cooperativas que durante una veintena de años desarrollaron en el pueblo actividades paralelas e independientes. En el edificio de una de estas cooperativas aún se pueden ver los restos de una antigua torre de destilación en la que se aprovechaban los subproductos de la fermentación del vino, básicamente el orujo, para producir alcohol. Esta era una manera de extraer aun mayor provecho de las posibilidades de explotación del producto más emblemático de unas tierras ásperas: el vino.
En la larga trayectoria de actividad de la Cooperativa, se pueden establecer diferentes épocas en relación con las elaboraciones que se producían. Durante los primeros años, la actividad se centraba en la elaboración de vinos de graduación alcohólica muy elevada y de gran intensidad de color, que tenían como destino los mercados interno y externo y que muchas veces se utilizaban para redondear otros vinos. Más adelante, adquirió protagonismo la elaboración de mistelas tintas que la conocida casa Violets exportaba a Francia. Durante los últimos años, los trabajos cooperativos se centraron en la elaboración de vino para grandes empresas del Penedés. Es así que, a lo largo de ocho décadas, la producción local se estuvo comercializando a granel, teniendo como destino el mercado exterior o las empresas nacionales.
Hoy en día, la Cooperativa de El Masroig cuenta con casi 500 ha de viñas, propiedad de sus socios. Desde el punto de vista administrativo, se encuentra dentro de la comarca del Priorat. Desde el punto de vista vinícola, tanto la bodega como las viñas están amparadas por la denominación de Origen Montsant.
Con la experiencia de su larga trayectoria, teniendo presente la herencia y el bagaje de más de 80 años de actividad, la Cooperativa de El Masroig se encuentra en un momento excelente. Un estadio especialmente dinámico dentro de un proceso de transformación en el que, más que nunca, mira hacia el futuro con la voluntad de continuar el camino de la mejora y la transformación que explica y fundamenta su pasado. Convirtiendo la calidad en un sello distintivo de sus vinos y haciendo de la tradición una expresión de identidad, la Cooperativa del siglo XXI trabaja para afirmar día a día la confianza de sus clientes.

Son dos las técnicas que se utilizan hoy en día en la Cooperativa para la elaboración de los vinos. Una, la más conocida, es la fermentación tradicional que comienza cuando la uva es despalillada y chafada al llegar a la bodega y que continúa con la fermentación. La otra es la maceración carbónica, en la que la uva, entera, es encubada en unos depósitos hasta adquirir el carácter de maceración carbónica para posteriormente prensarla y dejarla acabar de fermentar a baja temperatura.


Como todos los vinos, los vinos elaborados en la Cooperativa de El Masroig son hijos de la tierra que los acoge. Son hijos de los hombres y las mujeres que los elaboran siguiendo las técnicas de una tradición milenaria con la ayuda, hoy en día, de una tecnología adaptada a los requisitos de calidad de los mercados nacionales e internacionales. Son hijos, en definitiva, de un paisaje y de una forma de ser y de actuar que proviene del corazón de unas tierras con identidad propia.

La calidad de un vino y sus características son deudoras de la tierra en la que crecen la viña y la uva. Y son deudoras también de todas y cada una de las decisiones que acompañan la transformación de esta materia prima en un producto diferenciado que nos acompaña en la mesa.

En la zona incluida bajo la denominación Montsant, las tierras en las que crece la viña son, básicamente, tierras calizas, aunque también se encuentran tierras marrones meridionales sobre pizarra. En ambos casos, el elevado nivel de caliza y la escasa fertilidad son características de estas tierras del interior, montañosas, en las que el clima mediterráneo adquiere rasgos de continentalidad, donde el verano y el invierno son extremadamente secos y la primavera y el otoño relativamente húmedos.

Es también esta tierra de viñas viejas, de garnacha del país y de cariñena plantadas justo después de la filoxera. Viñas de baja producción, en las que las cepas maduran sin atiborrar a las frutas y en las que la uva alcanza una concentración que llega a su punto máximo en el momento de la vendimia: justo cuando el grano está en su punto

VINOS
Mas·Roig 75% Carinyena, 15% Garnatxa Negra, 10% Cabernet Sauvignon 13 meses en barricas nuevas de roble francés.
Les Sorts Blanc 100% Garnatxa Blanca 6 meses en barricas de roble americano (25%) y francés (75%). Inicio de fermentación en dipositos Inox a baja temperatura y continuación de la fermentación en barricas de roble manteniendo baja la temperatura
Les Sorts Vinyes Velles 40% Garnacha del País, 40% Carinyena, 20% Cabernet 13 meses en barricas de roble francés (90%) y americano (10%)
Les Sorts Rosat 85% Garnatxa, 15% Carinyena 12 horas de maceración pelicular. Fermentación a 13ºC
Castell de les Pinyeres 50% Garnacha, 25% Cariñena, 25% Tempranillo, Cabernet 13 meses en barricas de roble americano (40%) y francés (60%)100% Maceración tradicional.
Sorts Jove 50% Carinyena, 20% Garnatxa, 20% Syrah, 10% Tempranillo 100% Maceración carbónica.
Solà Fred 90% Cariñena, 10% Garnacha 100% Vinificación tradicional

Passeig de l'Arbre, 3
El Masroig
Tarragona








