Miércoles 01 de Abril de 2009 10:46

Descendiente de una familia de agricultores, bodegueros y mieleros, con estudios de enología y práctica en bodegas francesas, Miguel Jesús Márquez Sahuquillo, decide en 1989, retomar la explotación vinícola familiar y en 1990 elabora su primer vino natural, sin añadidos químicos. Fue el primer producto genuino de Dagón Bodegas, que toma el nombre del dios patrono del mar y de la agricultura para los fenicios y sirios que impartieron su cultura por aquellas tierras antes de la llegada de los romanos.
Sus instalaciones, se encuentran en la Finca de los Pedriches, a medio camino entre los municipios de Venta del Moro y Los Marcos, dentro de la región vinícola de UTIEL-REQUENA, junto a las cepas que conforman sus vinos de producción muy limitada.
La base de su cultivo de la viña, una agricultura absolutamente natural, que permite al clima y a la tierra, sin presión y sin esfuerzo, ofrecer un fruto característico de cada parcela, basándose en el equilibrio ecológico propio de cada suelo concreto.
La recolección y la poda se hacen en consonancia con la posición de las estrellas y otros aspectos astrológicos y solamente se labra la tierra una o dos veces al año, cuando los pájaros ya han volado de sus nidos.
Al permitir la biodiversidad en los cultivos, una lucha biológica natural se establece en ellos y así las mariquitas se comen a los pulgones y los pájaros que allí anidan son depredadores naturales de la polilla del racimo, moscas, mosquitos etc.
Esto evita cualquier tipo de acción agresiva hacia la vegetación, lo que permite que se produzcan “uvas felices” a partir de las que se generan excelentes vinos, de manera espontanea y natural.
Entre los 800 y 850 m. de altitud, se encuentran las diferentes parcelas propiedad de la bodega, sumando un total de 50 Ha cada una de ellas con distintas características, deferentes edades, tipos de uva, variedades del suelo y orientaciones del terreno, por lo cual ofrecen también distintos resultados.

La principal variedad cultivada es el bobal, uva autóctona de la zona, si bien también hay parcelas con macabeo y tempranillo.
Cuando las uvas llegan a bodega el despalillado obligatorio y el estrujado suave van a iniciar una formidable fermentación del mosto gracias a las levaduras que hay en la piel del fruto. Cada uno de los depósitos de fermentación contiene las uvas de una determinada parcela de terreno, durante esta fase a ninguno de los caldos se añade un solo elemento extra. El gran vino se generará de manera espontánea y natural, como consecuencia lógica de su propia naturaleza.
El paso a la barrica es un punto crucial en la elaboración de este vino. Hay que separar el vino propiamente dicho de la mezcla de lías, pulpas y semillas. Este momento de separación es calculado y programado teniendo en cuenta factores biodinámicas y astrológicos ya que, por primera vez en su proceso, el líquido es genuinamente vino.
En esta etapa el vino con el tiempo y la tranquilidad se madura, suaviza, redondea y amansa toda la impulsividad de su juventud.

Mientras tanto, los restos que no son ya parte del líquido volverán a la misma parcela de tierra de la que salieron, formando parte del compost para la nueva generación de 'uvas felices'. Se devuelve al lugar de origen todo lo que no es imprescindible para el resultado final, siguiendo así el principio de sostenibilidad y economía máxima que la naturaleza dicta.
Cuando, por medio de las catas, se considera que el vino ha alcanzado su madurez, se procede al embotellado. Así la guarda del embotellado junto con los corchos naturales de los alcornocales del parque natural de Sierra Espadán certificados por FSC y Rain Forest Alliance favorecen que el sabor se afine hasta alcanzar el punto óptimo.
Comienza entonces, y sólo entonces, su comercialización.

DAGON Tinto de Bobal, BIBISS Blanco de Macabeo, MIQUELIUS Tinto de Tempranillo, son los principales vinos totalmente naturales de esta bodega

DAGON BODEGAS
C/Cooperativa nº4
46310 Los Marcos (Valencia)








