Domingo 23 de Noviembre de 2008 05:17
El proyecto de Molino y Lagares se fragua durante el año 2003, cuando un grupo de amantes de la vitivinicultura, fascinados por el potencial para elaborar grandes vinos que muestran los viñedos de la Denominación de Origen Bullas, se unen para crear una bodega con el objetivo principal de elaborar vinos de calidad a partir de uvas propias, cultivadas, a pie de bodega, de forma ecológica.
Molino y lagares de Bullas, S.L. arranca su actividad vitivinícola en el año 2004 con el objetivo principal de elaborar vinos de gran calidad que reflejen la tipicidad e identidad del territorio del que proceden. Bodega de pequeñas dimensiones, queda situada en un paraje espléndido – La Venta el Pino- rodeada de montes y viñedos, parte de los cuales trabaja adecuando los tratamientos a seguir en cada variedad y, controlando minuciosamente su desarrollo para conseguir el máximo equilibrio en las cepas y con ello vendimias de calidad, con uvas en perfecto estado de madurez
Centra su atención en la variedad reina de la D.O. Bullas, Monastrell, aunque no descuida en ningún momento otras variedades que la complementan como Syrah, Tempranillo y Cabernet-Sauvignon.
Al igual que en campo, en su sala de elaboración realiza un control muy estricto de todos los procesos que componen la vinificación. Cuenta con depósitos de capacidad reducida, no superior a 10.000 kg, fabricados en acero inoxidable y roble francés, en los que la entrada de las uvas se produce por acción de la gravedad, evitando así el uso de bombas de vendimia. La fermentación transcurre de forma natural, y la guarda de los vinos se realiza en barricas de roble francés, de capacidades y tonelerías diferentes. Permanecen en barrica hasta que alcanzan su máxima armonía, tiempo que se determina en función de las cualidades apreciadas en las sucesivas catas que se les realizan.
Factores como la altitud del viñedo –superior a los 800 m-, los suelos –poco fértiles, pedregosos, pobres en materia orgánica- y el clima -inviernos muy fríos, en ocasiones presencia de nieve, veranos cálidos, muchas horas de
luz, escasas precipitaciones…- permiten llevar a cabo una viticultura ecológica sin riesgos excesivos, y posibilitan la obtención de vendimias específicas, equilibradas, capaces de imprimir toda su complejidad e identidad en los vinos que generan.
Lavia es el resultado de la conjugación de estos factores y de un esmerado trabajo en campo y en bodega. Actualmente contamos con dos líneas de vino: Lavia y Lavia+.







