Sábado 16 de Enero de 2010 13:10

Rara de Raro es un proyecto conjunto entre la diseñadora Marta Botas y el enólogo Germán R. Blanco. Esta empresa nace tras varias colaboraciones en diferentes proyectos, tras muchos años de amistad y sobretodo por las ganas de realizar juntos trabajos sin encargo. Un “hacer por hacer” que nos divierte, ilusiona y sobretodo reta a desarrollar proyectos sin pensar en las tendencias del momento, sin corsés comerciales, laborales, ni los impuestos por la crítica especializada ni el público en general.

Germán R. Blanco nació en Asturias en 1977. Estudió Viticultura y Enología en Madrid, cursó un máster en Viticultura, Enología y Marketing del vino (UNESCO) y otro en Viticultura Enología y Legislación
Vitivinícola (Escuela Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid). Ha trabajado en Lavinia Madrid (la tienda de vinos más grande de Europa) como responsable de vinos italianos y franceses, así como en bodegas de elaboración de zonas tan dispares como La Mancha, la Ribera del Duero y Navarra mientras completaba su formación.
En la actualidad es el propietario de La Tienda de Vino (empresa dedicada a la comercialización al por mayor y al detalle de vinos y productos gastronómicos especiales), La Maleta del Loco Gastrobar y del
Estudio de Vinos Germán R. Blanco, una consultoría vitivinícola que en la actualidad dirige un proyecto en la Ribera del Duero y otro en el Bierzo.
Marta Botas nació un martes en Asturias, el mismo año que se estrenó Annie Hall en los cines de medio mundo. Diplomada en Diseño Gráfico por el Istituto Europeo di Design en el 2000, funda y dirige con Elisa Beotas y Hélène Bergaz durante ocho años La (cle), gabinete de diseño y comunicación, a la vez que imparte diferentes cursos en el IED, donde es docente desde 2002.
A partir de 2007 trabaja en solitario en proyectos de gráfica e ilustración. Paralelamente realiza con Irene Bas proyectos de interiorismo bajo el nombre de Bas con Botas. Ese mismo año “concibe” junto con Germán R. Blanco "Rara de Raro", una empresa que pretende impulsar pequeños proyectos relacionados con el mundo del vino y la gastronomía.

Rara de Raro, el Nº1, se llamó R. Osadía. Un vino nacido del recuerdo, que grita
con insolencia que nos acordemos del pasado, que reivindica que nuestros abuelos
también elaboraban vinos, y sobretodo busca recuperar sabores no tan antiguos,
los de esos vinos que se bebieron en España cuando no existían ni copas estilizadas
ni tantos remilgos; cuando se bebía vino por el simple placer de beberlo y en vaso
de Duralex.

Rara de Raro Nº2 “El año del desastre” surge en el 2007 que se recordará en la
Ribera del Duero como el año en el qué una añada tardía arrasó gran parte de los
viñedos de la Denominación. Un vino que nace de unas cepas centenarias heladas
que cualquier enólogo hubiese rechazado, se convierte desde su nacimiento en una
obra distinta, creada con materiales poco nobles según los criterios cualitativos
actuales pero que una vez terminada, en su conjunto, es algo tremendamente especial, único y quizá irrepetible.

RADADERARO









