Índice A-Z

# | 0-9 |A |B |C |D |E |F |G |H |I |J |K |L |M |N |O |P |Q |R |S |T |U |V |W |X |Y |Z

REDES SOCIALES


VISITANOS EN:
facebook_icon
google-plus-icono
linkedin-logo
twiter logo
diaspora

Aldespy RSS

Suscribete al Blog
feed image

La Gastrored


Visit La GastroRed

TIENDA GOURMET INTERNACIONAL

RED SOCIAL

recetas y vinos 2
Valoración de los usuarios: / 0
PobreEl mejor 

egon_muller_1.jpgLa cuenca del Mosela es una de las regiones vinícolas más frescas y septentrionales del mundo donde madurar las uvas es un difícil reto que se premia con increíbles sensaciones en la copa. Muy cerca de la frontera con Luxemburgo, uno de sus afluentes, el Saar, da nombre a un valle abierto a los fríos vientos del este donde el objetivo de la madurez se vuelve más complicado más si cabe. Su viñedo más legendario, Scharzhofberg, está considerado como uno de los cinco mejores de Alemania (lo que le da el privilegio de no poner en la etiqueta el municipio al que pertenece) y ya fue identificado en el siglo VI por los monjes de la abadía de Tréveris.


Sus vinos con distintos grados de dulzor y algunos con carácter de vinos secos– proceden de las casi ocho hectáreas y media (de una extensión total de 27 que tiene Scharzhofberg) que posee en la actualidad la familia Müller y cuya propiedad se remonta a la compra al gobierno francés en 1797 por uno de sus antepasados.

En la copa, sabores y sensaciones poco habituales: la increíble acidez de una región límite de cultivo, una mineralidad omnipresente y perfectamente definida que se asocia a los característicos suelos de pizarra de la región del Mosela, la profundidad, complejidad e insistente persistencia de los grandes vinos y la magia de la botrytis (o podredumbre noble) que comparten sus etiquetas más seleccionadas con otros grandes dulces del mundo como los sauternes y los tokaji.

La clave de la calidad, como en todo gran vino, está en el viñedo. El Scharzhofberg, ubicado junto a la pequeña localidad de Wiltingen, toma su nombre de la montaña (“berg” en alemán) que lo protege, mientras que “scharz” es un término de origen latino que, según explicó orgullosamente Egon Müller IV, quiere decir “plantar por primera vez en un lugar”. La orientación es necesariamente sur y la pendiente puede llegar a alcanzar ¡el 50%!, lo que no facilita precisamente ni las labores de campo (todas se hacen manualmente) ni la vendegon_muller_3.jpgimia.

Una parte de las viñas fueron plantadas en pie franco antes de 1914 con una densidad de 10.000 cepas por hectárea; el resto, de entre 50 y 60 años, están conducidas en espaldera. Los rendimientos son muy bajos para una viticultura de blancos y en las últimas cosechas se han situado en torno a los 30 hectolitros por hectárea. 

A los pies del viñedo está la bodega donde se trabaja con una filosofía de intervención mínima: no se hace maceración pelicular, tras el prensado el mosto permanece 24 horas en depósito y después se trasiega a fudres de 1.000 litros de capacidad donde el vino fermenta con sus propias –y autóctonas– levaduras “hasta que se detiene o tiene el equilibrio adecuado acidez-azúcar”, según Müller. La permanencia en barrica no supera en ningún caso los seis meses y el vino se filtra y embotella hacia el mes de marzo.

Sólo se trabaja con riesling, la gran uva de calidad alemana, una favorita de siempre de los expertos que parece que en los últimos años empieza a llegar a un público más amplio, al menos en los mercados anglosajones. En España, donde su presencia es anecdótica por obvias razones climáticas, sigue siendo una total desconocida exceptuando a lo pocos aficionados con mayor conocimiento y ansias de los mejores vinos extranjeros.

egon_muller_2.jpgSi a nosotros nos sobra alcohol, a ellos les falta. Los vinos alemanes de mayor calidad son los que consiguen ese alcohol de forma natural, sin necesidad de añadir azúcar o chaptalizar (ver clasificación mas abajo). ¿Cómo se suplen las carencias climáticas para conseguir que maduren las uvas? Buscando las mejores orientaciones (sur por supuesto, además de este y oeste), plantando en laderas y pendientes donde los rayos inciden de forma perpendicular, buscando suelos adecuados, como las pizarras del Mosela que además de permitir un buen drenaje absorben el calor del sol y lo

Otra forma de conseguir azúcar en grado extremo es mediante la botrytis. La cercanía de los ríos que generan las clásicas nieblas otoñales hace aflorar el milagroso hongo de la podredumbre noble que concentra notablemente los azúcares del grano y alcanza su máximo apogeo en los raros y escasos beerenauslese y trockenbeerenaulese.

Y la tercera vía es la del frío extremo en los “vinos de hielo” (eiswein), de uvas vendimiadas como mínimo a siete grados bajo cero. Cuanto más frío, mayor concentración de azúcares.
Los precios de Egon Müller no son precisamente asequibles. El Kabinett 2006, el vino más económico que pudimos probar, cuesta unos 50 €, mientras que el spätlese 2006 coquetea ya con los 100 € y un auslese 2006 supera ligeramente los 125 € ¡en botella de 3/8!). Por encima de esto (en el caso de los beeerenauslese y trockenbeerenauslese), la producción es tan reducida que la vía habitual de comercialización son las subastas. Hay botellas por las que se han llegado a pagar varios miles de euros.

Los vinos
Scharzhofberger Kabinett. El tipo más ligero de vino
Scharzhofberger Spätlese. Elaborados con racimos más maduros que los anteriores y con posibilidad de alguna uva con botrytis.
egon_muller_etiq.jpg
Scharzhofberger Auslese. Auslese quiere decir “selección” y en el caso de Müller ésta siempre implica una participación de podredumbre noble.
Scharzhofberger Beerenauslese. Joya cara y escasa (“selección de grano”)  vino de gran concentración y acidez.

Scharzhofberger Trockenbeerenauslese. Cuando se hace la “selección de granos”, los vendimiadores tienen que mantener el equilibrio en la pendiente con dos cubos en los que colocar las uvas botritizadas. El segundo cubo es para las uvas secas (“trocken”), que dan la máxima calidad y concentración de azúcares.
Scharzhofberger Eiswein. El “vino de hielo”, que se elabora con uvas vendimiadas bajo cero, tiene más que ver con la temperatura que con la calidad general de una cosecha:


Compartir esta noticia:
Del.icio.us; Meneame Yahoo MyWeb Google Mr. Wong Technorati Facebook